Arthur E. Jongsma, en el libro “The Adolescent Psychotherapy Treatment Planner”, Quinta Edición, afirma que existe un “uso excesivo de alcohol y drogas como un mecanismo de afrontamiento desadaptativo para evitar emociones dolorosas relacionadas con la separación o el divorcio.” Los doctores recomiendan, como objetivo a largo plazo, la terapia para ayudar a los niños a “crear una red social fuerte y de apoyo fuera de la familia inmediata para compensar la pérdida de afecto, aprobación o apoyo dentro de la familia.” Pero, ¿qué pasa si un niño o una niña elige la red social de apoyo equivocada? O peor aún, ¿adoptan la red equivocada e imitan comportamientos inadecuados?
